INTERCAMBIO RADOM (POLONIA)
Mirar al pasado implica acercarse al patrimonio histórico, cultural y social de ambos países, analizando las experiencias colectivas que han marcado a Europa y aprendiendo de ellas. Este proceso permite a los estudiantes desarrollar una conciencia histórica crítica, reconocer los valores democráticos que sustentan la Unión Europea y comprender la importancia de preservar la memoria histórica para evitar la repetición de conflictos y promover una cultura de paz.
Al mismo tiempo, el proyecto mira hacia el futuro al promover el encuentro entre jóvenes de diferentes culturas, fomentando el respeto, el diálogo intercultural y la convivencia pacífica. La experiencia directa del intercambio permitirá al alumnado desarrollar competencias sociales, lingüísticas y culturales, así como una mayor apertura hacia la diversidad europea.
Asimismo, el proyecto se alinea con los principios de la Unión Europea y contribuye al desarrollo de varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente aquellos relacionados con la educación de calidad (ODS 4), la promoción de sociedades pacíficas e inclusivas (ODS 16) y el fortalecimiento de alianzas para lograr los objetivos (ODS 17). A través de la educación intercultural y la movilidad internacional, el programa fomenta una ciudadanía europea activa, responsable y comprometida con los valores democráticos y el desarrollo sostenible.
- El alumnado polaco nos había visitado entre el 18 y el 24 de marzo.
- Resultados de nuestros participantes:
“Esta experiencia de irme a otro país y convivir con alguien de ahí ha sido algo bastante curioso y en el fondo entretenido ya que no suelo convivir todo el rato con alguien y la mayoría de veces suelo ir por mi cuenta tanto en mi casa como fuera y si no fuera por mi compañera de intercambio jamás hubiera socializado tanto y con gente que pensé que nunca más me volvería a hablar por lo que en el fondo me siento un poco mejor conmigo misma gracias a eso. Además la familia era majísima aunque la madre no supiera inglés pero igual se preocupaba por mi y me daba de comer. En general ha sido muy divertido poder conocer a gente nueva y socializar en general por lo que si tuviese la oportunidad no dudaría en repetirlo otra vez.” (Y. F.)
"Sinceramente, esta experiencia me ha llegado más de lo que pensaba. Al principio tenía nervios e inseguridades, pero con el paso de los días todo se fue transformando en confianza y cariño. Este intercambio ha significado mucho para mí, no solo por lo que he aprendido, sino por lo que he sentido.
Hubo momentos muy especiales, como esas conversaciones sencillas que, sin darte cuenta, se vuelven profundas y te hacen conectar de verdad con otras personas. Ahí entendí que, aunque vengamos de lugares distintos, podemos sentirnos muy cerca.
He aprendido a abrirme más, a escuchar y a valorar otras formas de vivir. Convivir con personas de otro país ha sido emocionante y, a veces, incluso un poco nostálgico al pensar que todo iba a terminar.
Me llevo recuerdos muy bonitos, personas que no voy a olvidar y una sensación de crecimiento personal que sé que me va a acompañar siempre." (I.O.)
"Mi experiencia en el intercambio en Polonia ha sido muy completa tanto a nivel personal como cultural. Al principio sentía algo de nervios, pero pronto me adapté y empecé a disfrutar cada momento. Este intercambio ha significado una oportunidad única para salir de mi zona de confort y conocer nuevas formas de vida. Uno de los momentos que más me marcó fue convivir con mi familia de acogida, ya que me hicieron sentir como en casa desde el primer día ayudándome con mi problema del gluten como a uno más. He aprendido a ser más abierto, a comunicarme mejor y a valorar las diferencias culturales. Me ha sorprendido mucho la amabilidad de la gente y las tradiciones del país. Sin duda, esta experiencia me ha cambiado: ahora soy más independiente y seguro. Me llevo recuerdos inolvidables, una visión más amplia del mundo y unas amistades para toda la vida. En general, valoro este intercambio como una experiencia increíble." (M. R.)
"La verdad es que esta experiencia de intercambio ha sido increíble. Desde el principio me sentí bastante cómodo, sin nervios ni nada, y con ganas de aprovecharlo al máximo. Para mí ha significado salir de la rutina y vivir algo diferente, conociendo gente nueva y otras formas de hacer las cosas. Un momento que me marcó fue cuando empecé a conectar de verdad con la gente, como si nos conociéramos de siempre. He aprendido a ser más abierto y a entender mejor a los demás, aunque sean de otro país. Convivir con personas de fuera ha sido muy guay, porque te das cuenta de que, aunque haya diferencias, también hay muchas cosas en común. Lo que más me sorprendió fue lo fácil que fue adaptarme. Me llevo recuerdos, amigos y muchas experiencias. En general, ha sido una experiencia muy top que me gastaría repetir." (D. M.)
"Mi experiencia en el intercambio ha sido buena, personalmente creo que ha faltado comunicación entre mi persona de intercambio y yo, no tanto en España, sino que en Polonia me sentía un poco desplazada porque estaban siempre hablando en su idioma y a diferencia de mi casa, no se esforzaban por traducirme las conversaciones.
Por el resto, agradezco la experiencia del intercambio ya que he podido conocer la cultura y costumbres de otro país, incluida la de la familia.
He aprendido bastante sobre la historia de Polonia, también sobre lo distinta que es la vida allí, tanto en horarios como en educación.
Visitar los campos de concentración fue un momento que me marcó especialmente. Está además me ha cambiado personalmente, ayudándome a valorar mejor las cosas que tenemos.
De esta experiencia me llevo principalmente las excursiones con mis compañeros, ya que fue mi primer viaje al extranjero sin mis padres." (C. G.)
















